3.
El señor Alejandro escribió: Ana, ya está bien. Te juro que lo intento. Te sorprendería comprobar cómo me las arreglo solo, lo aseada que tengo la casa y todo lo demás. Leonardo sigue bien, aunque creo que ya está viejo porqué no reacciona como antes y a veces hasta le da pereza salir. La buganvilla aguanta el invierno, que no es poco. Pero me siento abatido, cansado, y el mal tiempo no ayuda precisamente. Vuelve, por favor. O llama. O escribe. Te quiere y necesita, Alex.
El señor Alejandro salió a toda prisa, sin Leonardo, y llegó a la pequeña oficina en un momento. Entregó el sobre a la señorita Judit, oficinista única.