Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Tenor. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Tenor. Mostrar tots els missatges

dimecres, 30 de març del 2011

El tenor del metropolitano. 3/22

3.
El señor Alejandro escribió: Ana, ya está bien. Te juro que lo intento. Te sorprendería comprobar cómo me las arreglo solo, lo aseada que tengo la casa y todo lo demás. Leonardo sigue bien, aunque creo que ya está viejo porqué no reacciona como antes y a veces hasta le da pereza salir. La buganvilla aguanta el invierno, que no es poco. Pero  me siento abatido, cansado, y el mal tiempo no ayuda precisamente. Vuelve, por favor. O llama. O escribe. Te quiere y necesita, Alex.
El señor Alejandro salió a toda prisa, sin Leonardo, y llegó  a la pequeña oficina en un momento. Entregó el sobre a la señorita Judit, oficinista única.

dimarts, 1 de febrer del 2011

El tenor del metropolitano. 2/22

2.

El tímido sol de la tarde le daba al salón un delicioso color de invierno.
El señor Alejandro escribió: Querida Ana, el tímido sol de la tarde le da al salón un delicioso color de invierno. Si, ya sé que odias el invierno, y que te mueres de frío en esta casa. Tendremos que decidirnos a empezar las obras, ¿no te parece?
Leonardo está bien, aunque creo que te echa de menos --los festines que se pegaba contigo tienen ahora forma de croqueta para perro, y no estoy seguro de mi popularidad en estos momentos--. No olvido la devoción de la buganvilla por los nocturnos de Chopin. Te quiere, Alex.
El señor Alejandro cerró el sobre cuidadosamente, se puso la americana, llamó a Leonardo y se dirigieron ambos a la pequeña oficina de correos.
No quería aparentar prisa ni urgencia. Leonardo hizo pipí, aquí y allá. Se detuvieron en varias ocasiones, saludando vecinos, oliendo farolas, mirando escaparates inamovibles.
Entregó el sobre a la señorita Judit, oficinista única. El sobre no tenía sello ni dirección ni datos del remitente; sólo un nombre,  Ana, sin apellidos. La señorita Judit no supo muy bien qué hacer. Cogió el sobre. Decidiría más tarde.

dimecres, 26 de gener del 2011

El tenor del metropolitano. 1/22

(Publicat a les Edicions Gnurf, de la Garriga, l'abril de 2009)

1.

La verdad es que la vida doméstica en la pequeña ciudad de provincias puede fácilmente resultar insoportable.
El señor Alejandro escribió: Querida Ana, la verdad es que la vida doméstica en nuestra pequeña ciudad de provincias puede fácilmente resultar insoportable. Entiendo tu escapada, y cuando vuelvas hablaremos tranquilamente, a ver como lo arreglamos para que todo sea más llevadero. Entre tanto, no te preocupes por la buganvilla ni por Leonardo ni por mí. A tu regreso nos encontrarás, pletóricos de salud y encantados de tenerte entre nosotros. Te quiere, Alex.
El señor Alejandro cerró el sobre cuidadosamente, se puso la americana, llamó a Leonardo y se dirigieron ambos a la pequeña oficina de correos.
El señor Alejandro no quería aparentar prisa ni urgencia. Leonardo hizo pipí, aquí y allá. Se detuvieron en varias ocasiones, saludando vecinos, oliendo farolas, mirando escaparates inamovibles.
Entregó el sobre a la señorita Judit, oficinista única. El sobre no tenía sello, el sobre no tenía dirección, el sobre no tenía remite, el sobre no tenía más que un nombre sin apellidos.
La señorita Judit no supo muy bien qué hacer. Cogió el sobre. Decidiría más tarde.